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miércoles, 18 de mayo de 2016

Tristeza :(

13:22:00 0
Hola, mis queridos lectores. Aquí vuestra bloguera Sary os tiene que hablar de un desazón de amor. Pensaba que todo estaba solucionado, que volveríamos a ser amigas. Pero, ¡qué estúpida de mí! ¡Siempre me engañan! Resultó que quería volver conmigo. Me imagino que a estas alturas ya sabréis de quién estoy hablando: Roni. Apareció de nuevo. Después de tanto tiempo, después de decirme: Voy a darla una oportunidad. Seamos amigas.Después de tantas súplicas por parte de ella queriendo volver a ser amigas.Finalmente ya la había perdonado y las heridas se habían cicatrizado, pero ayer fue la gota que colmó el vaso. Ella quería volver conmigo y yo estaba de piedra. ¿Tenía que darla una oportunidad después de tanto tiempo? Sé que algunos me dirán que sí, que todos merecemos una segunda oportunidad y puede que tengan razón, pero lo hecho hecho está. No podía seguir así. A pesar de todas las cosas buenas que ha hecho por mí, tantos besos, caricias y cartas amorosas, la he dejado. Y puede ser que quizá todavía en un rinconcito de mi corazón ella estuviera, pero ahora por muy egoísta que resulte, necesito tiempo para mí. Todavía no estoy preparada para tener una relación. Lo que necesito ahora es tranquilidad y buenos alimentos. Salir con mis amigos y disfrutar de la vida. Ahora, mis queridos lectores, me siento la persona más horrible y culpable de todo el planeta y escribiendo por lo menos sale lo que no quiero decir. ¿Podré volver a ser feliz? ¿Podré volver a tener pareja? Sé que son preguntas estúpidas, pero a día de hoy y con los ánimos por los suelos, tengo que decir que estoy triste. Que mi corazón ha vuelto a resquebrajarse y me va a costar salir de este estado. Pero por otra parte, al ser una chica negativa un tanto optimista (lo que resulta bastante ilógico), algo me dice con todas sus fuerzas sacadas de alguna parte que siga adelante, que nada está perdido y que lo que tenga que ser, será. No es coincidencia el que yo decidiera que no quería nada con Roni y aunque ahora (de nuevo) me toque sufrir, sé que no estoy sola. Sé que mis padres y mi hermana están de mi parte y mis amigos.No sé si lo que he hecho está bien, yo ahora os puedo decir que no lo puedo ver de ningún sentido.
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viernes, 14 de agosto de 2015

Mis queridos delirios llegan de nuevo....

9:48:00 0
¡Hola, mis queridos bloguer@s! ¿Qué tal las vacaciones? Espero que muy bien. Como véis aquí estoy yo. Os pido disculpas por la falta de entradas pero he pensado en tantas cosas que necesitaba un tiempo para mí misma. Pero ahora he decidido volcarme un poco en el blog. Esta vez os traigo la primera parte de mi historia Simeado:
Pero antes, la razón de mi inexistencia en blogger, ha sido por nada más y nada menos que por pensar. Y a veces pensar demasiado puede llegar a doler. Por eso ahora vamos a relajarnos de esta manera:


                                                              -    SIN PENSAR   –



Miro como las pequeñas olas se van meciendo con el océano. Estoy en la playa, mirando como la arena se me mete entre los pies. Corriendo. Llorando. Riendo. Saltando. Brincando. Ella está a mi lado. Quién diría que el amor lo podría todo. Pues sí, es verdad, puede eso y mucho más. Con mis brillantes alas, vuelo a ver que alcanza mi vista. Porque no me vale solo con el mar y la arena. No. Quiero ver que hay más allá. Que tesoros se encuentran ocultos. Que aventuras tenemos que buscar, que obstáculos tenemos que superar. Ella me mira desde la lejanía. La mando un beso con la mano y dibujo un corazón. La música empieza a sonar y desde el cielo puedo cantar, imaginar una guitarra y cantar alto y fuerte.
- ¡Estás loca! Quien quiera que te vea…
- Ya me estás viendo tú… Venga, prueba, es divertido….
Ella niega con la cabeza, risueña. 
- No me gustan las alturas. Y lo sabes- dice poniendo la misma pose que en un anuncio.
- A mí tampoco. Y aquí me ves. Sin pensar.
Ella abre los ojos. Me mira. Sonríe. La sonrío cómplice. La invito a que abra sus alas y venga conmigo. Porque vaya donde vaya, ella formará parte de mi corazón. Y de mis locuras. Sobre todo de mis locuras. Ella mira a un lado y a otro. No ve a nadie. Alza sus alas y baila conmigo. Nos reímos juntas y vamos al infinito (que sinceramente, no creo que sea posible, pero que al fin y al cabo es nuestro infinito). Ella me abraza y me toca el pelo. Entonces nos ponemos a perseguirnos, a jugar al pilla- pilla, a comportarnos como niñas de 4 años o peor. Sinceramente espero que nadie nos esté viendo. Aunque sinceramente no nos importa. Nos alejamos de ese inmenso mar y exploramos parques, tiendas, la ciudad entera… Nos comportamos como si fuéramos extranjeras, nos hacemos fotos, casi como si nunca fuéramos a volver y necesitásemos un recuerdo, una prueba, de que hemos estado allí. Quizá una sincera despedida o una calurosa bienvenida. Ir preguntado a la gente por donde quedan las calles, algunos quedándose como alucinados o con algún comentario de “A  mí ya me has preguntado”. No nos molestamos en preguntar el nombre, la dirección ni su teléfono, porque solo tenemos ganas de explorar, visitar, hacernos miles de fotos (y de selfies, también). Hacer algún que otro reto de ir abrazando a la gente y gritarlo a vozarrón. Recordar cada uno de sus movimientos, rememorar como me movía torpe para decir con cara de niña buena:
- Hola, ¿me das un abrazo? Así, sin pensar.
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martes, 7 de abril de 2015

Prólogo de Simeado

13:41:00 1

¡Hola, bloguer@s! Ya casi ni os acordaréis de mí. Hace la tira de meses que no escribo. Pero he necesitado tiempo. Tiempo para estabilizarme. Para cerciorarme de que estaba bien y de que podía seguir escribiendo como antes. Porque sinceramente, no sé si lo habréis notado en algunas de mi entradas, me gusta expresar mis sentimientos, pero pienso que demasiado pesimismo no le daría la chispa a mi blog (aunque esto no quiero decir que de vez en cuando tenga que subir alguna entrada triste. Sigo siendo humana). Así que aquí me tenéis de nuevo, y de regreso de nuevo a las clases (o a nuestro infierno, mejor dicho). Aunque seamos positivos... ¡¡Solo quedan 2 meses para el verano!!
Espero que hayáis pasando una buena Semana Santa y sin más, os dejo con el prólogo de "Simeado".Espero que lo disfrutéis:


Prólogo
Camina lentamente por el pasillo. Me quedo mirando sin saber que hacer. Suspiro mientras me pego a mi taquilla. ¿Quién diría que el amor llamaría a mi puerta sin tener las llaves de ese preciado tesoro? ¿Y quién diría que ese amor fuera prohibido y que, yo, tan supuestamente segura de mí misma, me enamoraría de la persona que según dicen no me corresponde? 

Cada vez este sentimiento se hace más fuerte. No creo que pueda aguantar tanto tiempo. La quiero mucho pero no creo que ella se de cuenta. Al principio quise negarlo pero no es tan fácil ocultarlo. A veces me pregunto, ¿cómo he llegado a este punto, a esta situación? Pensé que después de todo el amor no me correspondía, pero ella cambió mi visión de ver las cosas. Con su infantil sonrisa, con su tierna mirada, ella y solo ella empezó a entrar en mi mundo y a convertirse en él. Esa chica, pequeña y sencilla, de mejillas sonrosadas, cambió mi amargura en dulzura; mi oscuridad, en claridad. A veces me pregunto el porqué de mi enamoramiento, el porqué de mi dolor. Ocultar todo lo que siento. Pero nada de eso importa ahora. Bueno, sí que importa. De hecho, tiene una gran importancia. Empezó a tenerla cuando nuestras manos se encontraron y nuestras miradas se encontraron, sin saber el secreto perdido de mi amada y el mío, que unidos, separaban mundos inescrutables, sendas prohibidas, un amor clandestino y una batalla. Pero como en toda historia, comenzaré por el principio. Un principio que no debió verse precipitado por un fin insospechado....



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lunes, 13 de octubre de 2014

DE VUELTA

9:58:00 1


               Hola, mis queridos lector@s. Sé que he andado desaparecida este verano y cuando comenzó el curso. Pero bueno, entre lo malita que he estado, luego la piscina y los días de fiesta…. Bueno, eso y POR situaciones sentimentales personales, no he podido pasarme.
                Pero bueno, aquí estoy. He vuelto. Que haya desaparecido tanto tiempo no quiere decir que os haya olvidado, ¿eh? Que he estado pensando en vosotros y de hecho, ya tengo algunos relatos que quiero compartir con vosotros. Espero que me perdonéis por tardar tanto en escribir, pero a veces las palabras fallan y contra eso solo hay una solución: el reposo. Evacuarse de todo. Pensar. Mirar al pasado. Comparar. Olvidar y recordar a la vez. Sufrir por dentro mientras sigues adelante. Luchando contra corriente. A veces llegando incluso a hundirte, pero no importa. Sigues remando hasta llegar… A algún sitio, supongo. U olvidar, perdonar, no volver a mirar nunca atrás. Dejar de lado los rencores,  perdonar y muy importante: perdonarse a uno mismo. Esta es una de las cosas que he aprendido este verano. Puede parecer un poco egoísta sin el contexto adecuado para referirlo, pero es realmente necesario.
Ahora que he vuelto, dejaré un poco de lado mi historia, para pasar a otra sección.... 

                                   “Después de la caída, hay que volver a la vida"

    
         SIMEADO (Historia de los sims 3)
 Posteriormente, os pondré las fotos de las protagonistas :) Espero que os guste

      Os presento a Selena Paolo, la bruja fiestera y hermana de Sergio.
             Seguidamente de Elisa Els, la vampira infantil
  Más personajes
              Tomás Els, el cotorra y hermano de Elisa
             Sergio Paolo (indefinible)

            Presentando.....
Presentando.....
Con todos ustedes a....
Selena Paolo

Elisa Els

Sergio Paolo

Tomás Els

Espero que os guste :)
Con esto quiero deciros que hace unos días fue mi cumple. ¡16 AÑOS! Dulces 16 y que estoy muy contenta de cumplirlos (aunque ya me vaya haciendo mayor…) Por eso me he decidido a subir esta entrada.  Espero que estos 16 sean muy productivos para mí y que la magia de escribir no se termine nunca. 
También os quiero decir que próximamente subiré los capítulos. 
Sed felices :)


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sábado, 14 de junio de 2014

Intentando seguir

14:05:00 0
Hola Blogger@s. ¿Qué tal os va todo? Bueno, os comunico que me he ido una semana a Granadilla, un sitio precioso del que hablaré en alguna de mis entradas. Me he acordado mucho de vosotros, (os hubiera llevado en la maleta si hubiera podido, jeje ). Bueno, antes de irme, había escrito un relato, pero no me dio tiempo a subirlo, así que aquí os lo dejo:

Intentando seguir con éxito

 Hola Blogger@s. ¿Qué tal os va todo? Bueno, os comunico que me he ido una semana a Granadilla, un sitio precioso del que hablaré en alguna de mis entradas. Me he acordado mucho de vosotros, (os hubiera llevado en la maleta si hubiera podido, jeje ). Bueno, antes de irme, había escrito un relato, pero no me dio tiempo a subirlo, así que aquí os lo dejo:

Intentando seguir con éxito


Aunque todo se haya ido, aunque ella haya roto conmigo y, aunque he pasado estos dos días como si fueran meses para acelerar el “proceso”, no es tan fácil como parece. Pero voy a seguir viviendo. Porque soy una chica fuerte y no veo razón para enfadarme o estar triste. Bueno, sí los tengo, pero, ¿de que valen? Se terminó una relación, no el mundo. Bueno, la verdad es que me destrozó todo y no puedo ignorar el hecho de que sigue doliendo. Pero de todas maneras, voy a volver a sonreír y a reír. Me va a costar, seguro, soy realista, aunque también intento ser optimista, porque si soy pesimista, me hundo en la miseria y no es cuestión de hundirse. Es cuestión de hundirse y de volver a levantarse. Recordarlo todo con orgullo y felicidad, sin arrepentirse de lo que se haya hecho y seguir adelante. Tampoco tratar de poner una sonrisa falsa, pero bueno no parecer una muerta entre los vivos, eso es a lo que me refiero. El mundo no se ha terminado. Pero con ayuda de mis padres y de mi hermana y de mi amiga se me pasará y, aunque no volveré a ser lo que era, y de hecho me va a cambiar totalmente o en mayor medida, volveré a sonreír. O a llorar de risa. Y en cuanto a Roni, bueno, seguiremos como amigas. Va a costar construir una fuerte amistad, lo sé, pero bueno, no hay imposibles que valgan. Lo cierto es que os voy a contar una parte de la historia que no os he contado, la verdad es porque lo estaba disfrutando, pero me ha venido a la cabeza y cuando algo me viene a la mente es porque o tengo que escribirlo para poder escribirlo para escribir mi historia completa o simplemente lo recuerda como algo bueno que quedó ahí. Quizá no encontréis normal escribir algo que ya se ha acabado, pero realmente necesito hacerlo. Ahí va:
            “Cuando éramos felices juntas, y nos hablábamos por Tuenti hasta las tantas, hablamos sobre nuestras películas favoritas y entonces me contó que su película preferida era Rosas Rojas (no sé si la conocéis, quizá algún día haga una reseña de ella, porque realmente es una película que merece la pena ver). Y bueno, pues nada, quedamos para ver una película (al final escogió la de ‘Lost and Delirious, una película también muy interesante). Al coger el bus, me encontré con una amiga de mi hermana que justamente iba a 1º Bachillerato de Ciencias. Esto es algo que os tengo que contar (yo quiero hacer magisterio y estoy en duda de si irme por bachillerato de ciencias de la salud  o de sociales, porque como saco buenas notas en todo, pues ya no sé ni lo que hacer). Total, que ella me contó que la física y química del próximo año era bastante complicada y que no había aprobado nadie. Me habló de las demás asignaturas que también estaban bastante bien, pero creo que me voy a decantar por bachillerato de sociales, gracias. Bueno, al bajar del autobús, en vez de ver a Roni esperándome (que lo había estado haciendo), la vi ayudando a unos señores a arreglar un banco. Sí, lo que oís, un banco. Y al mirar un poco por el paso de cebras, vi… ¡a nadie más que mi tía! Claramente tuve que saludarla simpatiquísima (aunque yo soy muy simpática, ojo) y estuvimos hablando un rato. No la presenté del todo a Roni, aunque tampoco se cercioró mucho que digamos. Ella me miró con ojos acaramelados y con atracción:
-          ¿Qué? ¿Has visto?
-          Sí, sí ya te veo- la sonrío. Ella va con sus gusanitos. Después de eso, nos cogemos de la mano y vamos a su casa. En su casa, me pone la película de ‘Lost and Delirious’ y la vemos abrazadas, juntas. Entonces, la abrazo en una parte de la película y ella corresponde al abrazo. Su madre llega en algunos momentos en busca de consejo de que ponerse y se marcha. Ella para la película y la vuelve a reproducir por donde se llegaba se tumba y sin querer se da con mi brazo, que justamente, estaba ahí. Ella se queja un poco dolorida, un poco como una niña pequeña y se tapa la cara. Entonces la cojo con cuidado y la paso el brazo por su cabecita atolondrada y nos quedamos así, viendo la espectacular película. Después de eso, nos besamos, pero se acabó apartando porque mis gafas se me caían un poco. Después me acompañó a la parada del bus, la presté una película: Puente hacia Terabithia (esta en vez de ser de género romántico, es de aventuras).
-          ¿Has visto la de Piratas del Caribe?
-          Sí, me he visto todas. Me encanta Penélope Cruz y Johnny Deep… es genial-
-          Je, je, a mí también me lo parece. No sé si te va a gustar la pelí….
-          ¡Anda! Si tiene un bicho aquí, en el castillo…. Vale, ya te digo que me va a encantar….- sonreímos- Yo me he visto todas las películas de Campanilla
-          ¿En serio? Yo que pensaba que era la única niña
-          Ya te he dicho que yo también soy muy niña cuando quiero- seguimos con las manos cogidas- ¡Qué perrito más majo!
-          Jolín, si te gustan los perros grandes, porque de pequeño ese no tiene nada.
-          Je, je. Pues que sepas que perros vamos a tener. Y grandes, de esos que vigilen y ladren todo al que pase-
-          Hale la otra, que a mí esos me dan miedo. Pero solo uno, ¿eh?
Ella sonrió con picardía y me abrazó. El autobús llegó:
-          Bueno, hasta luego-
-          Hasta luego- y nos damos un pico en los labios. Otro día que quedó genial y armonioso.

Unos días más tarde, hablamos en Tuenti y volvimos a quedar. Me puse lo primero que pillé, primero porque ya estaba esperando allí y yo no me había dado cuenta de la hora, pero por suerte no pasó nada. Al encender el móvil, me di cuenta de que me había dejado un mensaje que no había leído porque había estado ocupada. De todos modos, me disculpé:
-          Lo siento, lo siento, pensé que habíamos quedado a esa hora
-          Bueno, no te preocupes no pasa nada. Pero mira que es verdad- me enseñó el Tuenti y los mensajes que nos habíamos mandado.
-          Que sí, que vale, que me he equivocado yo-
-          Bueno, no te preocupes, no pasa nada. No te pongas así, mujer que todo está bien- sonrió- Bueno, es por aquí, ¿no?
-          No. Anda deja que por un día te guíe yo- la cogí de la mano y nos dirjimos a mi casa, donde estuvo hablando de su novela mitológica que estaba escribiendo y nos enseñó Priego de Córdoba, ,por si algún fuera ir (si me dejan ir mis padres, no es tan fácil).También habló con mi hermana de lo buena que era como ‘cuñada’.
-          Jeje, no habrás conocido a mejor ‘cuñada’ que yo.
-          Claro que no. Porque eres la primera.- eso la dejó que pensar
-          Sí, siempre me toca con novatas- y me sonrió.
 Nos fuimos seguidamente a mi cuarto, donde mi hermana metía sus narices
-          Hola, Roni- decía ella. Al final, acabé cerrando la puerta para que nos dejaran algo de intimidad. Roni debió de pensar algo mal, porque se le quedó la carita.
-          No pienses mal.
-          No, si yo no pienso mal
-          Anda, abrázame- la dije.
-          Si, yo te abrazo-
Hablamos sobre nuestro futuro y de que quería tener niños.
-          ¿Pero es que no ves que si tenemos niños nos valdrá dinero? Y eso…- y siguió con su loco y absurdo razonamiento de por qué no quería tener niños. Yo le dije mi postura- Que sí, que vale, que ya sé que tú quieres tener niños- y nos seguimos abrazando.
-          Bueno, falta mucho para eso, a lo mejor luego cambias de opinión.
-          Sí, puede pasar- pasó un momento- estaría genial que te quedaras a dormir hoy y no me pienses mal
-          Je, je, si lo estaría, de eso es algo que he hablado con mi madre, pero ya me ha dicho que no- nos tumbamos y nos quedamos abrazadas, nos quedamos mirándonos y nos besamos con mucho amor y sentimiento. Ya cuando nos marchamos, (y obviamente vamos cogidas de la mano). Entonces mi hermana nos dijo:
-          Bueno, hasta luego, parejita- dijo ella con mucho retintín. Roni se quedó mirando a mi hermana con algo de recelo
-          - ¿Parejita? Ya se enterará cuando estemos en el instituto- reímos. Ambas nos abrazamos de diversas maneras, pero es amor al fin y al cabo- ¿Sabes por qué no me gusta venir mucho por aquí?
-          Porque aquí están todos los de clase
-          Bueno, algunos son majos, pero otros…. ¡Puff!- nos abrazamos
-          Oye, ¿te puedo pedir que me voltees? O sea, que me des una vuelta-
-          Venga, va- entonces lo hace y me siento genial y la pido otra- está bien, pero solo una más que sino me mareo.
-          Jeje, que feliz soy junto a ti.
-          Yo, también. Ains mi niña- me quedó pensando en la canción de ‘Mi niña bonita’ y sonrío. Ella baila algo raro junto a mí, pero la sigo. Y nos volvemos a besar. Y aunque todo se haya acabado, sigo recordando que:
-          Bueno, no me dejes nunca. No te vayas con ningún chico o chica. Que te quiero mucho y eres la mejor. Todo lo tuyo es mío.
Eso me hizo sonreír y estuvo bien, porque sé que yo también la hice  feliz aunque fuera un poco y la enseñé a amar un poco y nos despedimos. El último día que me besó fue cuando me acompañó a chino que me dio un pico en los labios y recordamos nuestra locura de lluvia.

Estoy muy contenta de lo que he vivido 
Bueno, hasta luego. Sed felices


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lunes, 2 de junio de 2014

Miradme

12:56:00 1
Hola Blogger@s. Estos días estoy muy atareada con los exámenes. He aprovechado para hacer esta pequeña reflexión
                                                                 MIRADME

Miradme, quién me lo iba a decir. ¿Yo? Lo que menos pensaba. Pero así es y así ha sido desde un principio. Puede que no sea entendible para todo el mundo y que entro en un “universo” en los que cada día hay que luchar un poco (por no decir un mucho) por seguir adelante. ¿Quién me iba a decir a mí que no era un príncipe el que yo buscaba? ¿Quién me iba a decir que lo bueno llega cuando menos lo esperamos? Y por último, ¿quién me iba a decir que fuera la mejor cosa que me hubiera pasado?

            No obstante es difícil. Intento seguir adelante, mantenerme fuerte, con una sonrisa, pero no os miento si os digo que me gustaría liberarme. Totalmente. Sí, ya sé que me diréis: “Si ahora estás muy bien, como estás…”. Lo malo es que cada día lucho conmigo misma para intentar seguir, pero algo me dice que esto no puedo seguir así. Llamadme egoísta, impulsiva o lo que sea, pero a veces siento que el mundo se me derrumba. E intento que nadie salga herido, porque entonces ya no podría con nada. Intento solucionarlo un poco sola, también un poco para demostrar mi capacidad de razonamiento o de salir independiente de una situación. Porque cuando, crezca, me independizaré y tendré que arreglar yo sola mis problemas, no puedo esperar que otros lo hagan por mi. Y, ¿sabéis? Al principio me daba un poco miedo crecer, madurar. Pero ahora es lo que más deseo en el mundo. Para poder seguir con mi vida, para que nadie logre manipular (cosa que es bastante difícil), para poder crecer como persona y demostrarle a la gente que más quiero, a mis seres queridos, que soy feliz como soy y que siempre voy a luchar por aprender algo de este fatídico aunque encantador mundo, que lograré salir de esa oscuridad en la que me encierro, de la que tengo tanto miedo de que salga, lucharé con ella y saldré a la luz del sol. Por eso, muchas veces, estoy un poco agresiva, tan sin ganas de hacer nada, tan inmersa en mi mundo, tan pasiva. No puedo dejar que mi mejor “yo” se quede escondido en un rincón. Más concretamente, un armario. Un armario en el que las puertas se quedan sin espacio, un armario en el que falta la respiración, sin huecos donde poder acoplarse… donde miro esa oscuridad que me atrapa lenta y certeramente y pienso: “¿Cuándo volveré a la felicidad?”” ¿Por qué me destruye tanto?”.
            Combato. Combato por salir. Pero tengo miedo. De la sociedad. Pero no voy a seguir escondiéndome. ¿Qué sentido tiene? Ninguno. Por más que trato de anotar mentalmente los pros y los contras razonablemente, no me salen demasiados contras. Sí, mi familia lo sabe y me acepta, así que algo bueno hay, dos de mis amigos lo saben y me aceptan, así que tal vez solo sea un producto de mi imaginación. Quizá me creo que no me van a aceptar y luego todo sale a las mil maravillas. Pero si los perdiera, sí me dolería, pero si no son amigos verdaderos, ¿de que vale tenerlos si no te aceptan como realmente eres tú? Sigamos. La familia (enteramente a toda mi familia). Si realmente me tienen el aprecio, el cariño y el respeto que me han demostrado durante estos años, seguiremos como una familia fuerte, pero si se estropea, pues bueno… habrá que dejarles tiempo hasta que lo asimilen. Y si no lo asimilan, pues bueno, yo  les seguiré queriendo y cuando me necesiten, pues estaré allí. Porque es que lo mío no se trata de ser buena o mala, no;  de hecho, es que no tiene nada que ver. Ni pincha ni corta (perdonad la expresión, pero es verdad). Yo tampoco digo que me tengan que querer más que antes, no, ni estoy buscando que alguno o alguna me diga: “Yo también lo soy”. Obviamente, si alguien me lo dijera, pues estaría con él o con ella, quizá no dándole una clase (porque no), pero estaría para apoyarle o apoyarla y si está triste, consolarle. E incluso ayudarle en lo que pudiese. Porque lo comprendería. Porque sentiría empatía hacia esa persona. Y no la dejaría sola. Nunca se debe dejar a una familia o a un amigo solos. Es en esas situaciones, donde se define una persona. No es necesario darle un discurso conmovedor (hombre, si te sale en ese momento, le consolaría bastante), pero son las pequeñas cosas lo que hacen una gran persona. Vaya, me he ido demasiado por las ramas, otra vez. Me pasa demasiado, escribo y escribo todo lo que me sale del corazón, todo lo que pienso. Es una cosa…
 Escribir es una cosa de las cosas que me ha hecho ser como soy. Es casi como mi receta médica. Cuando estoy triste, escribo, y casi instantáneamente, se me va y cuando estoy feliz, me sube todavía más el ánimo. Aunque es cierto que no he ganado muchos concursos, yo nunca me rindo, porque es lo que más me gusta y aunque no gane, bueno, al menos he liberado tensiones.

¿Por dónde iba? ¡Ah sí! Decía que no podía seguir escondiéndome, porque entonces perdería a la persona que más amo en el mundo y no, no lo hago por eso, porque ella me ha dicho que lo diga cuando esté preparada, pero siento que ha llegado el momento. O que llegará.

            Desgraciadamente, sé que no todos lo entenderán Habrá gente que me acepte, habrá otra que me abandonará. En fin… Que yo solo quiero salir. Estar libre, liberada. Más aún. Llamadme ambiciosa por quererlo, pero es una necesidad como cualquier otra. Y aunque tenga que seguir luchando, aunque la gente me desprecie, aunque la gente me insulte, sabré que podré ser FELIZ siendo quién soy.  Porque, hablando claro, toda mi vida (o buena, una porción) me han marginado, y he podido sobrevivir, así que si en esos momentos he podido, ¿por qué no ahora? Nada de lo que ocurra después me va a dar miedo. He decidido ser valiente y ser FELIZ y si tengo que sacrificarme, morir, que me torturen por lo que soy o por mi pareja, pues lo haré. He decidido alejar de mi vida esos miedos que me oprimían. Porque yo lo único que quiero es darle una patada a ese ya reducido armario y decir:
-          Hola mundo, ¿qué tienes para mí?


FIN


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viernes, 11 de abril de 2014

Viernes sin fin

8:30:00 2
 Viernes sin fin

      Estaba en la cama descansando, después del día anterior en el hospital, quedé agotada, exhausta y con aún un poco de dolor de cabeza y estómago. Aún no lo sabemos muy bien qué me pasa. Pues bien, después de un rato descansando, me llama mi hermana por el teléfono:
-          ¿Sary?
-          ¿Qué haces llamándome? ¿No tienes clase?
-          No, ya no. Oye, ¿qué es eso de que Ana y Roni van a ir a verte esta tarde a visitarte?
Me quedé en shock. ¿Iba en serio? Es cierto que el otro día les dije a las dos que estaba en urgencias y que estaba esperando a ver que me decían y Roni me dijo que si no venía al instituto, que vendría a visitarme. ¡Claro! ¡Se me había olvidado haberla escrito diciéndola que ya había salido de urgencias! Era un tanto embarazoso. Cuando mi hermana llegó, le conté la situación y que ella les había dicho que yo estaba en casa. Y me contó un hecho que me pareció curioso: veréis, Roni me había invitado a ir a Córdoba en Semana Santa y había bromeado de que me iba a llevar a muchas fiestas, cuando Silvia reprendió que ella me podía llevar a Salamanca y que me iba a cuidar mejor que Roni. Mi hermana me dijo después que cuando Silvia se había ido, Roni fue hacia mi hermana y le dijo que era una broma, que sí que cuidaría de mí. Al final, llamé a Roni sobre las 2 y me dijo que tenía que hablar con Ana, para ver cuando quedaban.
Pasó un rato. Me llamó. Me dijo que a las 5 y cuarto estarían. Lo cierto es que agradecí mucho su visita. Lo de Silvia, si os digo la verdad, me mosqueó bastante. Ella no tenía derecho a decidir sobre mí. Solo porque lo dijo Roni, ya va ella y, por yo que sé, decide que me quiere invitar a ir a Salamanca. Y encima sin hablar conmigo. Aunque lo más seguro es que mis padres no me dejen ir. Lo que es una lástima. Me encantaría ir con Roni. Pero aún soy un poco pequeña… En fin, que me voy por las ramas. Lo que iba contando. A las 5 ya estaban en casa. Roni conoció a mi madre, que la parecía majísima (menos mal que no sabía aún que era mi novia), y pasó al cuarto de mi hermana. Me dio un abrazo bien fuerte. La verdad es que me enamoró verla. A ver, no soy superficial ni nada de eso. A mí Roni me gusta por su personalidad. Pero ese día, llevaba una sudadera y unos pantalones cortos con unas medias y se había maquillado (cosa que suele hacer con bastante frecuencia). Y, ¿para qué negarlo? Estaba guapísima. Aparte de que hacía dos días que no la había visto y había sobrevivido por Tuenti a través de nuestras conversaciones y sus preocupaciones por mí. Para mi sorpresa, mi hermana (que por cierto aún no os he dicho cómo se llama. Mi hermana se llama Lucía y es mayor que yo) empezó a hablar por Skype, después de que Roni contase algunos chistes y hubiéramos hecho una pequeña ronda de baile. Lucía habló con Laura (que es otra amiga que va en nuestro grupo. Es la mayor) de que iba a venir a visitarme. Así, que nada, después de una media hora o así, vino Laura y, seguidamente, Silvia. Cuando llegó ésta, todas mis amigas se dieron abrazos, pero Silvia no me lo dio a mí. Llevaba una botas con un poco de tacón, así que parecía un poco más alta de lo normal, que ya lo es de por sí. En un momento, les enseñé mi habitación a Ana y a Roni, que era la primera vez que estaban allí. En otro rato, Roni vino conmigo:
-          ¡Wow! Menudas vistas. En mi cuarto, no hay mucho que ver.
-          Sí, bueno. Es un paisaje bonito- la abracé por detrás. Ella se sujetó de mi abrazo- Estás muy guapa.
-          Gracias.
-          Perdona no habértelo dicho antes, tenía unas ganas de decírtelo….
Ella sonrió. Me encantó que lo hiciese, porque es lo único que quiero para ella. Después se dio media vuelta, nos fuimos un poco más cerca de mi mesa de escritorio y nos abrazamos. Duró mucho nuestro abrazo, lo estaba pasando genial porque estaba ella cuando de repente…. Entró Silvia. ¡Qué inoportuna! Nos separamos de inmediato.
-          Vale… No he visto nada- A mí me dio un poco de apuro. Roni se encogió de hombros y siguió admirando las vistas. Luego tuvimos que volver a la habitación, pero Silvia, en toda la tarde, no nos volvió a mirar de la misma manera. A ninguna de las dos, en realidad. Y mira que hubo bastantes buenos momentos, hubo un momento en el que las dos incluso, estaban un poco mal. Pero olvidamos ese detalle hasta que por fin, caída ya la tarde, tuvimos otro momento a solas, donde volvimos a hablar:
-          ¿Se lo has contado a alguien?
-          Bueno, mi hermana ha acabado por enterarse.
-          ¿Cómo ha ocurrido?
-          Bueno….
Flasback….
-          Oye, Sary, ¿cómo es que le contaste a estas que estabas en el hospital?
-          Pues nada, como era el canguro matemático para contarles que no iba…
-          Ah, es que hoy en el instituto ha ocurrido una cosa muy extraña.
Después de contarme lo de Amelia, me enfadé mucho y lo sentía mucho por Roni.
-          Sary, ¿pasa algo?
-          No, ¿qué va a pasar?
-          Que te conozco, puedes contármelo.
Me quedé pensando bastante. Todos habían empezado a verme un poco más soñadora, pero ninguno habría imaginado que estaba saliendo con Roni. Le conté que había contado a Roni que me gustaba Silvia, que ésta se había sorprendido bastante y que ya sospechaba algo. En fin le conté todo lo que había pasado hasta el momento. La parte del beso fue la que más me costó contarle. Al principio, Lucía dijo algo sobre un trío amoroso, yo me quedé con cara de ¿qué me estás contando? Y que ahora salía con Roni….
Fin del flashback

-          ¿Tú se lo has contado a alguien?
-          Sí. a mi hermano. Tú cuando quieras contárselo a alguien, ya sea a tus padres o a tus amigas… da igual. No importa lo que tardes.
-          Está bien.
Fuimos a dar otra vuelta, nos quedamos en una rampa, nos tumbamos. Mirábamos un chándal tendido. Nos acurrucamos un poquito más y seguimos observando al son de la música de Roni. De rato en rato la miraba. Ella me observaba de reojo.
-          ¿Qué sientes ahora?- la pregunté.
-          Calma y tranquilidad.
Silencio. Música de fondo. La toqué la mejilla. Ella sonrió. Seguimos con los ojos en el cielo. La besé la mejilla. Miré atrás. Tenía unas ganas de volver a besarla, pero estas estaban en las escaleras y no podían vernos. La miré. Me observó. Volvió a sonreír. Notó que yo empezaba a sentir frío. Se quitó su chaqueta. Me tapó con ella. Las dos cerramos los ojos…
-¡Eh, chicas!
Era mi hermana. Silvia y ella nos miraban. Tardé en quitarme la chaqueta que Roni me había dejado, pero se la devolví. Seguimos andando. Estas se fueron. Caminamos juntas, sin darnos de la mano.  La quité el móvil.
-          Sary, devuélveme el móvil.
-          No….
-          Sary… Pero bueno…- la devolví el móvil con gesto divertido- así está mejor. A los adultos hay que respetarles
-          Tienes dos años más que yo.
-          Ya lo sé.
-          Como eres…- y nos reímos.
Después, charlamos en el garaje. En un momento, la expresé que tenía miedo de fastidiarlo todo, pero ella me dijo que no lo iba a hacer.
-          ¿No te cansarás sabiendo que no lo voy a contar durante meses?
-          No,  ya sabes que te dejaré tu tiempo. De verdad, Sary, no te preocupes.  Estoy acostumbrada a estas cosas.
Nos estuvimos contándonos nuestras experiencias. Dijo que ella era muy protectora y que no aguantaba que la gente se metiese con sus seres queridos. Yo no quería que tuviese peleas por mí. Después de una llamada de mi hermana, salimos del escondite. Pero enseguida volvimos a estar solas, lo justo para volver a darnos otro abrazo cariñoso. Yo cuando quiero, soy muy mimosa y muy cariñosa. Bueno, para que engañar, la mayor parte del tiempo. Solo que no siempre lo demuestro. Me lo pasé genial con ella. Aunque al final, mis padres averiguaron nuestra relación y aunque, la aceptaron, sé que les va a costar un poco. En el fondo. Pero es como todo. Las cosas, si son poco a poco, mejor.


            Os deseo felicidad y cariño a todos :)

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